Alta Velocidad renuncia al plan Rogers y busca alternativas para el soterramiento

El Ayuntamiento y Fomento acuerdan que los técnicos presenten en noviembre otras opciones, con presupuesto rebajado y nuevos plazos, para ejecutar la operación ferroviaria

Víctor Vela | valladolid @victorvela

«Seamos realistas –recomienda el alcalde Óscar Puente–, la situación es complicada». Y lo es porque el proyecto del soterramiento, tal y como recogía el plan Rogers, requería 1.065 millones de euros de inversión y ese dinero es, hoy por hoy, inasumible. «Habría salido satisfecho de la reunión si hubiera 1.100 millones». Pero no los hay. Y eso obligará a buscar alternativas. Más baratas, por supuesto. Que recorten la propuesta inicial, claro. Que rebajen las expectativas e inversiones. Que acometan el soterramiento con métodos constructivos más económicos (muros pantallas en lugar de tuneladoras) o con menos longitud o menos aditivos, como nuevas y gigantescas estaciones. El Ayuntamiento y el Ministerio de Fomento encomendaron ayer a los técnicos de Adif que estudien las posibles alternativas, que elaboren proyectos que puedan ser viables con la actual situación financiera y que garanticen, como dijo la ministra Ana Pastor, la «integración ferroviaria más eficiente para Valladolid». De entrada, ya han fijado una fecha.
La Sociedad Alta Velocidad (participada el 50% por Fomento, 25% por la Junta y 25% por el Ayuntamiento) se reunirá dentro de dos meses y ya entonces, en noviembre, tendrán encima de la mesa esos informes de los técnicos que evalúen alternativas realistas al Plan Rogers. Puente advierte de que esas propuestas no vendrán acompañadas de un «análisis de costes definitivo o exhaustivo, pero sí que permitirá irse haciendo una idea de cuáles son las alternativas a la opción actual». El Consistorio reclamó a Fomento celeridad en la elaboración de esos informes, que no sean meros «esbozos». Y el alcalde ya ha anunciado que desde el propio Ayuntamiento estudiarán alternativas para ponerlas sobre la mesa en esa reunión. Porque, como aseguró el alcalde, «a nadie se le oculta que el proyecto, tal y como está ahora concebido y con un coste de alrededor de 1.100 millones de euros, es en estos momento un proyecto, siendo realistas, de difícil realización». Es tiempo de alternativas.
Y a partir de ahí habrá que decidir. La opinión de los técnicos será vital, pero desde el Ayuntamiento defienden que la decisión deberá obtener un alto consenso por parte no solo de los grupos municipales, sino también de los ciudadanos. «Este ha sido siempre un proyecto de ciudad que requiere el máximo consenso posible y que las decisiones sean compartidas. Es algo clave para la ciudad y que implica a varias generaciones», avisó Óscar Puente, quien ya ha anunciado que habrá un importante proceso de debate y participación ciudadana. Incluso, aunque no se ha dicho abiertamente, se maneja la opción de una consulta directa.
Vale, nuevas alternativas. ¿Esto supondrá un retraso? La ministra de Fomento confía en que no sea así. «Queremos una solución que no se demore mucho en el tiempo. Lo más importante sería tener una opción clara y poder licitar ya el proyecto», dijo Pastor al término de la reunión, que se prolongó durante casi dos horas en el ministerio, en Madrid. Puente precisó después que no se puede hablar de «retrasos» cuando la operación está ahora mismo «congelada». Más bien este estudio de nuevas opciones pueda suponer «un impulso al soterramiento».
Eso, respecto al tiempo. Pero también hay un claro problema de dinero. «Las obras que se pongan en marcha tienen que tener un modelo financiero, se tienen que poder financiar con los recursos de las administraciones, que son los de los ciudadanos. Por lo tanto, las decisiones que tomemos tienen que ser sensatas», precisó Ana Pastor, quien eludió hablar de cifras de posibles recortes. Eso sí, habrá que ver por dónde abaratar la operación. «Hasta ahora se han gastado 526 millones de euros», desveló Puente. «Y son 126 millones más del préstamos de 400 ya suscrito».

La intención es que las tres administraciones –Fomento y Ayuntamiento se han comprometido a mantener una relación fluida– conozcan estas opciones en noviembre, durante la reunión del consejo de administración de la sociedad Valladolid Alta Velocidad, que no se reúne de forma presencial desde enero de 2013. En ese encuentro de noviembre también abordarán «algunas decisiones en relación con la refinanciación de la deuda», o sea, con los créditos pedidos hasta el momento para acometer la obra. «La situación financiera es muy mala», reconoció Puente.
Traslado de los talleres

Al margen de esto, la reunión en Fomento sirvió para aclarar algunas cuestiones. Por ejemplo, parece que por fin va a comenzar el traslado de los talleres de Renfe. La intención es que este mismo otoño empiecen a mudarse allí los primeros trabajadores y que en enero ya esté allí toda la carga de trabajo. Este traslado es «fundamental», según refieren desde ambas partes, sobre todo en un momento de buenas perspectivas laborales, con la posibilidad incluso de incrementar la labor que allí se desarrolla e incluso con la posible creación de puestos de trabajo.

También se acordó abordar «de forma inmediata» la cesión a la sociedad Alta Velocidad del antiguo depósito de locomotoras. Esto permitirá llevar a cabo los trabajos de consolidación del espacio, un bien de interés cultural que sufre el abandono de años. Esto allana además el terreno para que la sociedad pueda, como se ha anunciado, sacar a la venta una parcela junto a Arco de Ladrillo para testar el mercado, ver cuánto dinero estarían dispuestos a pagar los promotores por ese suelo y elaborar cálculos sobre cuánto dinero se podría obtener, actualmente, en el conjunto de la ciudad, con la venta de los terrenos liberados. Las perspectivas más halagüeñas hablaron en 2008 de 1.065 millones de euros. La última tasación, desvelada en junio de este año, dice que como mucho se obtendrían 397.

«Moderadamente satisfecho», dijo Puente al salir de la reunión con la ministra de Fomento. Sobre todo, «porque la voluntad de colaborar y cooperar es máxima en las dos partes».

Permiso para el paso bajo la vía de Andrómeda a Nochebuena

León de la Riva informó del proyecto el 20 de abril. Adif dijo que la obra estaría lista para finales de este año. El miércoles, el alcalde Óscar Puente desveló que el gestor de infraestructuras ferroviarias no había vuelto a dar señales de vida sobre este proyecto. Y ayer mismo, el Ayuntamiento por fin recibió «la solicitud para realizar las obras en la plaza del aviador Gómez Barco», que conllevará la construcción de un paso subterráneo para vehículos (similar al de Vadillos o Circular) entre las calles Andrómeda y Nochevieja, unos metros más al norte del actual paso a nivel de Pilarica.
Puente aseguró que esta inversión es «un avance en la permeabilidad de la ciudad», pero entiende que no debe sustituir al paso a nivel de Pilarica, sino que ha de ser una medida «complementaria». El nuevo equipo de Gobierno se ha mostrado contrario al cierre del paso a nivel por entender que condenaría al barrio de Pilarica a quedar partido en dos. Fomento ha solicitado permisos de ocupación de vía pública para intervenir en el paso inferior de viandantes y sobre la propia vía para construir una pasarela peatonal, lo que en la práctica, se temen desde el Consistorio, supondría el sellado del paso a nivel para facilitar el paso del Ave.

Fuente: El Norte de Castilla

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