La Sociedad Alta Velocidad reactiva el proyecto del soterramiento de las vías

La incógnita sobre la variante de mercancías y la demora en las obras se despejará a final de mes
11.01.11 – 00:24 – M. J. PASCUAL | VALLADOLID.
El multimillonario proyecto para soterrar las vías del Ave en Valladolid, que pasa, entre otras obras de gran calado, por el desmantelamiento del Arco de Ladrillo, recibirá el empujón definitivo a final de mes. Técnicos de todas las administraciones implicadas mantuvieron ayer una reunión con el fin de perfilar el decisivo orden del día que se abordará en el consejo de administración de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad y que, dependiendo del encaje de agendas de sus integrantes, tendrá lugar el 20 o 27 de enero, según confirmaron ayer fuentes del Ayuntamiento vallisoletano.
Aunque el primer horizonte que se marcó para la entrada en servicio del nuevo complejo ferroviario, finales de 2011, está hoy por hoy muy difuminado, el consejo de administración pretende que de esa reunión salgan plazos definitivos para que entre en servicio cuanto antes y se pueda liberar parte del suelo de los actuales talleres -el más caro de Valladolid y «el más fácil de vender», sostiene el alcalde- para financiar el resto de la enrevesada operación.
Este cambio de estrategia, que ya abordaron el alcalde, Javier León de la Riva, y el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, en su encuentro del pasado 14 de diciembre, supondría que estas parcelas próximas al Paseo de Farnesio se enajenarán todavía con las vías en superficie.
Este cambio de planes que va a debatirse en el próximo consejo conllevaría la puesta en servicio desde el norte de dos vías, una de ancho internacional y otra de ibérico, para que los trenes tengan acceso a una zona de reparaciones y mantenimiento de los convoyes. El resto de la obra de la variante (desde El Pinar hasta San Isidro) quedaría en suspenso a expensas de tiempos mejores, aunque partiendo de la premisa de que ninguna de las partes renuncia al soterramiento. Esta solución salomónica permitiría desbloquear el proyecto a la espera de obtener los recursos necesarios para poder empezar las obras para ocultar las vías y completar la operación para recuperar estos espacios y coser la ciudad con la eliminación de su principal barrera.
Ejecución
La variante para trenes de mercancías es clave para que se pueda instalar el nuevo complejo ferroviario en el Páramo de San Isidro y se aborde la mudanza de los talleres del Paseo de Farnesio para poner en valor el suelo de la estación. En este momento, la infraestructura está al 58% de su ejecución, pero aún falta por licitar la superestructura, es decir, las vías y las instalaciones
La previsión del Ayuntamiento es que el crédito a largo plazo de 380 millones se firme en estas primeras fechas del año y que la Sociedad Valladolid Alta Velocidad convoque un concurso público conjunto para diseñar las futuras estaciones de trenes y autobuses, al que se invitará a participar al arquitecto Richard Rogers.
Con ese crédito que se suscribirá con el sindicato bancario, la Sociedad adelantaría el dinero al Ministerio de Fomento para que no se retrase la construcción de ‘by-pass’ de mercancías. Ello permitiría afrontar la inversión tras el recorte del Gobierno, que ha consignado este año a la operación solamente 400.000 euros en lugar de los 44 millones que estaban previstos, una cuantía que apenas alcanza para redactar los proyectos.
Hasta el momento, el conjunto de entidades formado por BBVA, Banco de Santander, ICO, Caja Madrid, La Caixa y Caja España concedieron dos créditos al órgano que gestiona la sutura de la ciudad. El primero fue de 200 millones de euros, de los que finalmente se gastaron 58. El pasado septiembre se llegaba a otro acuerdo para cerrar otro de 70 millones con el objetivo de hacer frente a los pagos de las certificaciones pendientes de las obras en marcha: complejo ferroviario, variante para los trenes de mercancías y túneles del Pinar de Antequera. Sin embargo, se está a la espera de conseguir el grueso de la partida económica que supondrá un cambio histórico en la fisonomía de Valladolid.
El fantasma del déficit
Las conversaciones entre la Sociedad Alta Velocidad y los bancos se habían complicado en mayo. Las entidades financieras presentaron un informe que rebajaba el valor de los terrenos liberados por el soterramiento el 23%. Si en principio se preveían unos ingresos por la venta de suelo de 1.065 millones, la tasación de los bancos los valoraba entonces en 820. A partir de ese momento, exigieron garantías y avales por valor de 200 millones de euros a los socios de Alta Velocidad (Ministerio de Fomento, Ayuntamiento y Junta) ante la posibilidad de que la operación generase un déficit de 65 millones.
Además de estos aspectos, el consejo abordará, a propuesta municipal, que el plan de actuación en los suelos que se liberen sea gestionado directamente por la Sociedad Municipal de Suelo y Vivienda.

CLAVES
Coste. 1.100 millones de euros es el coste de la operación de soterramiento ferroviario en Valladolid.
Actuaciones. Las máquinas trabajan en el túnel de El Pinar, la variante de mercancías y el complejo ferroviario del páramo de San Isidro.
Pendiente. Está todavía pendiente de adjudicación el desmontaje del Arco de Ladrillo para luego construir un túnel para coches y ampliar el proyecto del túnel urbano del tren hasta Covaresa.
Crédito. La Sociedad Alta Velocidad está pendiente de firmar con el sindicato bancario un crédito de 626 millones, que se pretende suscribir en estas primeras semanas.

Fuente: El Norte de Castilla

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